Reino Unido: Coronación Reina Isabel II

"¿Promete y jura solemnemente gobernar los pueblos del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, la Unión de Sudáfrica, Pakistán y Ceilán, así como sus posesiones y demás territorios pertenecientes a cualquiera de ellos de acuerdo con sus respectivas leyes y costumbres?"
"Lo prometo solemnemente"
 De esta forma, Isabel II se conventia en Reina el 2 de Junio de 1953.


En realidad el reinado de Isabel comienza el 6 de Febrero de 1952, cuando fallece su padre, el Rey Jorge VI mientras ella y su esposo, Felipe de Grecia, se encontraban de visita oficial en Kenia.

La fecha de la coronación se fijaría para el mes de Junio del año siguiente, y sería celebrada en la Abadía de Westminster de Londres.

La carroza de oro camino de la Abadia de Westminster
A pesar del fallecimiento de la Reina María, abuela de Isabel, diez semanas antes de la coronación, la fecha no fue variada.
Enferma desde finales de Febrero, había hecho saber a su familia que en caso de fallecer antes de la coronación, esta no debía posponerse.

La Reina en la carroza de oro

La Reina llegaría a la Abadía en la carroza oficial de oro, construida en Londres en 1762, con un peso de cuatro toneladas, iba tirada por ocho caballos

La británica es la única monarquía europea reinante que aún conserva la ceremonia de coronación tal y como se ha venido celebrando a lo largo de su historia, desde el siglo VIII; de ahí su gran ceremonial y simbolismo.
Llegada de la Reina Madre Isabel, viuda de Jorge VI
La Reina Isabel, acompañada por seis damas de honor, llegaría a la Abadía luciendo la Tiara de Estado, creada originalmente para la coronación de Jorge IV en 1820.
En el interior aguardaban 8.000 invitados
Isabel en la abadía antes de ser coronada

 Durante la ceremonia la Reina ocuparía el Trono de San Eduardo, bajo el que se encuentra la piedra del destino, y el Arzobispo de Canterbury le impondría las insignias reales: la espuelas, el orge, el anillo, el cetro de la paloma y el cetro de la cruz, la espada de la justicia espiritual, la espada de la justicia temporal, la espada de estado, y la coronaría con la Corona de San Eduardo.

Tras recibir los atributos, la congregación gritó:

"¡Dios salve a la Reina!"

Isabel con los atributos reales
 A continuación, el clero, encabezado por el arzobispo de Canterbury, rindió homenaje a la nueva Reina. Después jurarían, uno por uno, los miembros de la familia real. Y, por último los nobles, encabezado cada rango por el primero de su clase: los duques por el primer duque, los marqueses por el primer marqués, etc.
La Reina recibe la jura de su esposo

El esposo de la Reina, según la costumbre, no recibió el título de Rey, por lo que no sería coronado, por lo que solo prestó vasallaje.

La Familia Real presenció la coronación desde una tribuna

 A continuación, la Reina entraría en la capilla de Eduardo el Confesor precedido por los portadores de las espadas, allí dejaría sobre el altar la Corona de San Eduardo, los cetros y el resto de las joyas.

Isabel sale de la Abadía con la Corona Imperial de Estado

A su salida, la Reina lucía la Corona Imperial de Estado y llevaba el manto imperial, en sus manos llevaba el Cetro y el Orbe.

Primer plano de la Reina Isabel II
 La coronación de Isabel II fue televisada por la BBC. En un principio se pensó en retransmitir en directo una pequeña parte del inicio de la ceremonia y emitir el resto en diferido. Se pretendía disponer del tiempo necesario para montarla y eliminar los fallos que se hubieran producido en tiempo real y televisar el programa resultante. Sin embargo, lograr ese objetivo implicaba privar a los televidentes de la contemplación en directo de las principales fases de la ceremonia, incluido el acto mismo de la coronación. Esta controversia tuvo su reflejo en la prensa y también llegó al Parlamento.Incluso la reina llegó a mediar personalmente en el asunto, hecho que solo trascendió a la opinión pública treinta años después. Al final, la retransmisión en directo fue autorizada y las cámaras sólo desviaron su objetivo en la unción y en la comunión, considerados los momentos más íntimos de la ceremonia.



Se estima que más de veinte millones de personas vieron el programa en el Reino Unido, una audiencia sin precedentes en la historia de la televisión. La coronación aumentó enormemente el interés en el medio televisivo.
En America del Norte casi 100 millones de espectadores siguieron las transmisiones.

La Reina y sus esposo con sus dos hijos, Carlos y Ana

Desde el balcón principal del Palacio de Buckingham la Reina Isabel, acompañada de la Familia Real, saludó a los ciudadanos que se congregaban para aclamarla, algunos de ellos estaban allí desde el día antes. 


En el palacio se serviría el primero de los dos banquetes de la Coronación, al que asistieron la Familia Real, los miembros de las Casas Reales de Europa y del resto del mundo, y los dignatarios extranjeros.

Isabel II y sus damas de honor

S.M. la Reina Isabel II y S.A.R. el Duque de Edimburgo

La Familia Real

Foto de Familia

Felipe, Duque de Edimburgo con su paje
La Reina Madre y la Princesa Margarita
  El vestido que lució Isabel para la coronación fue encargado a Norman Hartnell, que también diseñó su vestido de novia.



Siguiendo las instrucciones de la Reina, el vestido de satén estaba bordado con los emblemas florales de los distintos reinos:

Inglaterra: Rosa Tudor
Escocia: Cardo
Gales: Puerro
Irlanda: Trebol
Australia: Zarzo Dorado
Canadá: Hoja de Arce
Nueva Zelanda: Helecho Plateado
Sudafrica: Protea
India y Ceilán: Loto
Pakistán: Trigo, Algodón y Yute 
Detalle del bordado

En las siguientes imagenes podemos apreciar algunas insignias de la coronación:


Orbe de la Cruz, los armiles y el anillo

Las espadas y el cetro

Túnica de la coronación, con los emblemas nacionales de inspiración bizantina
La corona que realmente es usada para la coronación propiamente dicha, es la Corona de San Eduardo, que fué elaborada para la coronación del Rey Carlos II en 1660

La Reina Isabel con la Corona de San Eduardo

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